Andrés Franco “Si te cierran las galerías, están las calles” ANDISON

Actualizado: 19 may 2020
#Arteurbano #murales #graffiti y el #dripping
En la actualidad el “arte urbano” o “#artecallejero” se ha apropiado de los muros y las calles de la ciudad para darles vida y color. Sus lienzos son las paredes, su público los transeúntes y su museo la ciudad. Un arte que muchas veces es considerado ilegal y vandálico ha ido rompiendo estos prejuicios y se ha apropiado del espacio público dejando sorprendidos a muchos por la belleza y calidad de sus trabajos.

#AndrésFranco (quien firma sus obras como #ANDISON) es un artista plástico de 34 años que utiliza diferentes técnicas del arte urbano como el graffiti y los murales con una técnica muy particular que lo caracteriza, el dripping. La diferencia entre #graffiti y #mural, es que el primero se refiere a palabras o letras que se escriben en la pared con tipografías ornamentadas utilizando aerosol. El segundo, es un formato más elaborado por el artista donde no solo usa #aerosol sino diferentes tipos de pinturas donde destacan personajes o escenas que por lo general se representan en grandes formatos
El arte urbano, una propuesta artística que se ha tomado el espacio público, para el público
Andrés recuerda que de pequeño quedó impactado y fascinado con el dibujo cuando conoció el taller de Édgar Cevallos - autor del conocido personaje quiteño Don Evaristo y el tucán de Yo soy Máximo-. Édgar (padre de un compañero de su escuela) le enseñó el proceso del dibujo y desde ese día Andrés empezó a crear sus primeros bocetos. En segundo curso participó en un concurso de pintura mural en su colegio donde aplicó todos los conocimientos del dibujo aprendidos anteriormente. La temática del mural consistía en representar la violencia infantil, él lo hizo dibujando una niña que gritaba mientras la mano de un esqueleto la agarraba. No se sentía preparado y confiado para ganar por su corta experiencia, pero debido a su gran talento lo logró.
En su adolescencia se alejó por un tiempo del dibujo y se dedicó al skate. Empezó a hacer sus primeros tags (nombre con el que se firma un graffiti) y formó un colectivo llamado DPS -Dementzia Pro Skateboarding-. Con ellos hizo su primer mural en la esquina donde se reunían, escuchaban hip-hop y practicaban break dance. El diseño era una tabla de patinaje element y los tags de los compañeros del grupo.
Cuando terminó el colegio decidió estudiar diseño gráfico porque le interesaba seguir perfeccionando el dibujo (estuvo solamente un semestre ya que no pudo seguir costeando los gastos universitarios). Una amiga le comentó que existía la carrera de artes plásticas en la Universidad Central y que era gratuita (salvo los materiales), así que no lo dudó y se inscribió. Después de cinco años y un proyecto de tesis obtuvo su licenciatura en artes con mención en pintura y grabado en el 2008.
Su primera exposición
Con una gran cantidad de trabajos realizados en sus años de estudio trató de gestionar exposiciones en galerías, sin ningún resultado. Ahí se dio cuenta que la realidad del artista era muy dura y que el circuito artístico en el país era limitado. Esto le llevó a sentir una profunda crisis al pensar en ¿cómo iba a vivir del arte?
En el 2009 entró a trabajar de mesero en un restaurante para tener dinero y poder comprar material para crear nuevas obras. Con nuevos trabajos y un proyecto armado junto a dos compañeros artistas con quienes formó un nuevo colectivo lograron su primera exposición en la #AsociaciónHumboldt La muestra se llamó “Contaminación” ya que en vista de la escasez de espacios para el arte su propuesta “era contaminar los espacios con pinturas y esculturas”. Las obras de esta muestra no eran de una belleza naturalista ni de una estética clásica, eran más bien transgresoras y representaban la angustia y la depresión (sentimientos con los que se identificaban los artistas). Las obras de Andrés consistían en personajes hechos en técnica mixta utilizando pinturas y aerosol, su estilo el dripping (personajes derretidos). Este término deriva del vocablo inglés "drip" que significa gota, el procedimiento consiste en dejar chorrear la pintura -ya sea directo del recipiente o usando pinceles y brochas- dando la sensación de derretimiento. La muestra tuvo buena acogida por parte del público y logró sus primeras ventas. Esto lo incentivó a renunciar a su trabajo de mesero y dedicarse de lleno al arte.

El festival que le abrió puertas
Andrés recuerda que hace algunos años era muy difícil “grafitear” las paredes ya que la policía era muy agresiva -siempre les pegaban y les quitaban las latas-. “Había mucha violencia y represión por parte de la policía ya que la actividad estaba mal vista. A pesar de intervenir en muros públicos y abandonados tratando de mejorar la estética de la ciudad, cuando la policía te encontraba te golpeaba, te lanzaban la pintura en la cara y te quitaban las latas (que en ese entonces eran muy caras). Esto me decepcionó y me dediqué por un tiempo solamente a los lienzos”.
El mismo año de su primera exposición (2009) participó en el primer #FestivalInternacionaldeArteUrbanoDetonarte un gran festival que liberó espacios públicos para pintar y que motivó a cientos de jóvenes a participar. Al momento de inscribirse debía tener una firma y fue ahí donde decidió firmar como ANDISON (ya que así le decían sus amigos del skate). Uno de los espacios de este festival fue un parqueadero ubicado en el teatro Bolívar. Cuando empezó a pintar este muro se dio cuenta que la pared estaba cubierta con pintura de caucho y eso hacía que goteara la pintura. Al no poder controlar esto dejó que ese efecto sea parte del dibujo logrando un resultado espectacular, la sensación de derretimiento en sus personajes. Le gustó el efecto inesperado que logró y siguió repitiendo el proceso en todas sus obras. Al finalizar el festival -que duró cuatro días- obtuvo el primer premio al mejor artista por parte de un jurado internacional. Este premio lo motivó a retomar el graffiti. El potencial de su trabajo reflejado en el realismo de sus personajes en el “Detonarte” se viralizó rápidamente en todas las redes y en el circuito internacional de arte urbano. Fue así que lo contactaron de #TheBurtonCorporation (una compañía estadounidense de tablas de snowboard) para que haga un diseño especial para una de sus tablas que sería vendida en todas sus tiendas a nivel mundial.

¿Cómo elige la pared un artista urbano?
Los artistas primero ven los spots, es decir, algunas paredes o sitios particularmente llamativos por donde circulan muchas personas. “Una vez escogido el sitio analizo el espacio y pienso en el diseño, miro la textura de la pared -que de preferencia sea lisa para un mejor trabajo-. Me gusta pintar en lugares destruidos y abandonados porque de alguna manera mi trabajo embellece el espacio y regenera el sector. La gente en la actualidad sí apoya esta iniciativa y ya no hay problema con la policía ya que tenemos los permisos y la calidad del trabajo incluso les agrada a ellos también”. De alguna manera los spots son muros legales entre artistas del arte callejero, entre ellos mantienen su ética y “si pintas un muro y otro artista se quiere apropiar de ese espacio tiene que ser con uno mejor”.

Seres Silentes
En el 2018 Andrés retoma el #dripping en sus lienzos a través de una serie de obras que forman la muestra “Seres Silentes” que se expuso en Pro Gallery ubicada en Cumbayá. Esta muestra incluyó obras que produjo desde el 2009 con énfasis en la producción de los 3 últimos años, atravesando todas las alternativas pictóricas y gráficas. “Seres que de alguna manera no son retratos de personas reales. Tomo la referencia de una imagen que me impacta por su expresión y ésta se va modificando por sí misma en el proceso de pintarla. Finalmente termina siendo un ser inexistente en la realidad y que solo existe en mi pintura. Estos seres escondidos dentro de tu mente se manifiestan de repente por sí mismos”.

El graffiti y los murales en la actualidad
Desde el 2009 al 2012 el Municipio de Quito y otras entidades públicas se interesaron por el arte urbano a través de festivales, concursos y la apertura de espacios. Esto abrió puertas para que muchos artistas puedan darse a conocer en la esfera pública y ser reconocidos actualmente por su trabajo. Lamentablemente hace seis años no se han gestionados festivales ni se han mejorado las propuestas, solamente se realizan convocatorias masivas sin un contexto de fondo provocando que se sature el espacio público y se pierda la estética de la ciudad. A partir del 2013 las ordenanzas municipales con multas que van de uno a dos salarios básicos no permiten que el arte urbano quiteño siga desarrollándose. “La gestión de festivales internacionales en el país es muy importantes ya que permite perfeccionar la técnica, usar mejor el aerosol y aprender nuevas técnicas que se realizan internacionalmente” señala Andrés. La ciudad está poblada de tags y graffitis de mala calidad que están siendo borrados por la municipalidad. No hay que confundir el arte callejero con el vandalismo. El arte callejero pretende transgredir con una propuesta visualmente atractiva y con un mensaje social.
Sobre #ANDISON
Con más de once exposiciones –individuales y colectivas-, ocho premios en concursos y festivales nacionales e internacionales, su estilo ha ido variando desde el realismo y la figura humana pasando por el abstraccionismo geométrico y el cómic. Actualmente trabaja como docente a tiempo completo en el Instituto de Artes Visuales IAVQ, es gestor cultural y capacitador de arte. Realiza murales privados por contrato y ha realizado obras particulares para #Movistar y la marca de alimentos #Olé. Fue a Cuba como representante ecuatoriano por varias ocasiones y viajó a Brasil a un encuentro internacional de graffiti como invitado especial.

Este artículo ha sido publicado originalmente por revista #CartónPiedra de Diario #ELTELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/carton/1/andres-franco-salazar-si-te-cierran-las-galerias-estan-las-calles.




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